Procesos a la medida
Se modela la operación real: el taller, el almacén y la administración, no un flujo importado.
Sistemas específicos
Cuando el negocio no necesita un ERP completo sino un sistema que resuelva un proceso concreto: coordinación operativa, motores de cálculo, herramientas de manufactura o módulos que se integran a lo que ya existe.

El problema
Las plantillas genéricas obligan a trabajar como ellas quieren. CFL hace lo contrario.
Qué construye CFL
Coherencia operativa por encima de la cantidad de funciones.
Se modela la operación real: el taller, el almacén y la administración, no un flujo importado.
Una sola fuente de verdad. Se acaban los descuadres entre hojas de cálculo.
Control de stock, mermas y trazabilidad que refleja lo que ocurre en piso.
Indicadores que importan para decidir: rentabilidad, rotación y cumplimiento.
Conexión con lo que el negocio ya usa. Patrones probados antes de reconstruir.
Stack propio, aislamiento de datos por RLS y control total de la información.
Cómo trabaja CFL
Documentación como fuente de verdad y entrega con evidencia en cada paso.
Entender cómo trabaja el negocio de verdad: el taller, el almacén y la administración reales.
La documentación se firma antes de programar. El PRD es la fuente de verdad del proyecto.
Reusar antes de reconstruir: cada proyecto hereda lo que ya funciona en producción.
El avance real se consulta en el portal de seguimiento del proyecto, sin reuniones de estatus.
El sistema crece con el negocio. No hay entregables muertos.
Casos relacionados
Describir la operación es el primer paso: CFL responde con una propuesta concreta, con alcance y precio claros desde el inicio.